Las bolsas europeas cerraron a la baja este martes tras una nueva escalada de la confrontación en Oriente Próximo, que generó nerviosismo entre los inversores y empujó al Ibex 35 a comprometer el soporte de los 16.800 puntos. El índice de referencia de la Bolsa de Madrid se sumó así a las pérdidas generalizadas en los principales mercados del continente.
La jornada estuvo marcada por la aversión al riesgo. Los operadores reaccionaron ante el agravamiento del conflicto reubicando capital hacia activos considerados más seguros, como los bonos soberanos y el oro, en detrimento de las acciones. Las plazas de Fráncfort, París y Londres también registraron retrocesos, aunque el impacto fue desigual según el sector.



