Dos potencias con décadas de hostilidad acumulada vuelven a intercambiar advertencias que oscilan entre la diplomacia rota y el umbral de un conflicto abierto. Mientras Donald Trump renovó sus amenazas contra Irán, las fuerzas armadas iraníes respondieron prometiendo lo que denominaron "acciones más devastadoras" si Washington decide actuar militarmente. La pregunta que queda sin respuesta es si se trata de retórica calculada o de una escalada real.
El ejército de la República Islámica no precisó plazos ni objetivos concretos, pero el lenguaje utilizado fue deliberadamente contundente. La advertencia apunta directamente a intereses estadounidenses, en un momento en que la administración Trump ha retomado una postura de máxima presión sobre Teherán, similar a la que caracterizó su primer mandato entre 2017 y 2021.


