Millones de católicos en América Latina siguieron con atención cada paso del Papa León XIV durante el Vía Crucis de este Viernes Santo, el primero que el nuevo pontífice celebra desde que asumió el papado. Para muchos fieles hispanohablantes, ver al papa cargar la cruz en todas las estaciones de la ceremonia fue una señal clara del tono que quiere imprimir a su pontificado: uno de presencia, compromiso y mensaje directo.
La ceremonia se desarrolló con el papa sosteniendo físicamente la cruz a lo largo de todas las estaciones del recorrido, un gesto que no pasó desapercibido. León XIV aprovechó el marco litúrgico para pronunciarse sobre dos de las problemáticas más urgentes del momento: los conflictos armados en distintas partes del mundo y lo que describió como un abuso de poder por parte de quienes ejercen autoridad.



