España, Alemania, Italia, Austria y Portugal presentaron este martes una propuesta conjunta ante la Comisión Europea para establecer un impuesto comunitario sobre los beneficios extraordinarios de las compañías energéticas. La iniciativa, coordinada entre los cinco gobiernos, llega en un momento en que los precios de la electricidad y el gas mantienen presión sobre los presupuestos familiares y la competitividad industrial en buena parte del continente.
La solicitud formal fue dirigida a Bruselas con el objetivo de que la Comisión elabore un marco regulatorio común. Los cinco países argumentan que, sin una respuesta coordinada a escala europea, cada Estado termina aplicando medidas dispares que distorsionan el mercado interior y generan inseguridad jurídica para las empresas.



:quality(75):max_bytes(102400)/assets.iprofesional.com/assets/jpg/2026/03/614110_landscape.jpg)