Desde hace años, los chats de WhatsApp ocupan un lugar central en la vida cotidiana de millones de personas en México y América Latina. Lo que se dice en esos espacios —entre amigos, familiares o compañeros de trabajo— siempre se asumió como privado. Esa suposición, sin embargo, ha comenzado a resquebrajarse ante casos en los que capturas de pantalla de conversaciones personales terminaron siendo utilizadas en procesos legales.
Frente a ese escenario, la Suprema Corte de Justicia de la Nación emitió una resolución que establece límites al uso de ese tipo de material como evidencia judicial sin el debido proceso correspondiente. La decisión busca proteger la privacidad de las comunicaciones digitales y evitar que mensajes extraídos de contexto se conviertan en herramientas de persecución.

