Para quienes vivieron el fútbol de los años noventa, el nombre de Borislav Mihaylov evoca una imagen precisa: un arquero de pelo largo y rubio teñido, guantes firmes y una presencia que parecía más grande que la portería que defendía. Ese guardameta que marcó una generación falleció este martes a los 63 años, según confirmaron medios internacionales, dejando un vacío en la memoria colectiva del fútbol mundial.
Mihaylov no fue simplemente el arquero de Bulgaria. Fue el sostén de una selección que, en el Mundial de Estados Unidos 1994, protagonizó una de las sorpresas más recordadas de la historia del torneo. Aquel equipo, que contaba también con figuras como Hristo Stoichkov, eliminó a Argentina en octavos de final y luego derribó a la poderosa Alemania en cuartos, en una tanda de penales que quedó grabada en el imaginario futbolero de toda una época. Bulgaria llegó hasta las semifinales, el mejor resultado de su historia, y Mihaylov fue pieza fundamental en cada uno de esos partidos.


