Un trovador de 79 años con un fusil de asalto en las manos. Esa es la imagen que circula desde Cuba y que divide opiniones: símbolo de dignidad nacional para unos, paradoja incómoda para otros. El presidente Miguel Díaz-Canel entregó personalmente el arma al cantautor Silvio Rodríguez, luego de que el músico hiciera pública su petición de recibir un fusil para defender la isla en caso de un ataque estadounidense.
El episodio comenzó con una declaración del propio Rodríguez, figura histórica de la trova cubana y uno de los artistas más reconocidos del continente, quien manifestó su disposición a tomar las armas si fuera necesario. La respuesta del gobierno no se hizo esperar: Díaz-Canel convirtió el pedido en un acto político y entregó el fusil en un gesto que el oficialismo cubano presentó como muestra de la determinación de resistir ante cualquier amenaza exterior.


