Un gol en el tiempo de descuento. Eso fue lo que necesitó el Real Madrid para no irse de Vigo con las manos vacías. Federico Valverde convirtió en los minutos finales y le dio a su equipo una victoria que, por momentos, parecía fuera de alcance.
El partido ante el Celta de Vigo se desarrolló de manera complicada para el conjunto blanco. El equipo gallego logró sostener el resultado durante gran parte del encuentro, generando la incertidumbre habitual que acompaña a los partidos que se definen sobre el final. Fue el mediocampista uruguayo quien apareció para resolver la situación y sumar tres puntos que, en el contexto de la temporada, tienen un peso considerable.


