Donald Trump declaró este mediodía que Irán le ha pedido un alto el fuego, en medio de una escalada que involucra operaciones militares de Estados Unidos e Israel contra territorio iraní. La afirmación del mandatario estadounidense no estuvo acompañada de detalles sobre canales diplomáticos ni sobre quién habría transmitido la solicitud.
Al mismo tiempo, Trump mantuvo un tono de presión máxima: según reportes de medios mexicanos, amenazó con continuar los bombardeos hasta la "aniquilación" si Irán no cumple con las condiciones que Washington exige. La combinación de ambos mensajes —apertura al cese y amenaza de destrucción total— refleja la ambigüedad que ha caracterizado la comunicación de la administración Trump frente a este conflicto.

