Cientos de comentarios en redes sociales apuntan a una misma percepción: el humor que marcó décadas de entretenimiento en España ya no tiene el mismo espacio que antes. La discusión no es nueva, pero vuelve a ganar tracción entre usuarios hispanohablantes que comparan el clima cultural actual con el de épocas anteriores, cuando la sátira y el humor negro circulaban con menos restricciones.
El debate gira en torno a nombres concretos. Morancos y Cruz y Raya aparecen con frecuencia como referentes de una comicidad que, según quienes participan en la conversación, difícilmente podría producirse hoy sin generar controversia. Esos formatos —basados en imitaciones, exageraciones de estereotipos y situaciones absurdas— son citados como ejemplos de un estilo que muchos consideran parte de la identidad cultural española.



