Europa tiene una larga historia de robos de arte de alto perfil, desde el famoso hurto de la Mona Lisa en 1911 hasta los saqueos durante la Segunda Guerra Mundial. Ese contexto no es menor: miles de obras de valor incalculable permanecen en colecciones privadas del continente, muchas de ellas con medidas de seguridad insuficientes frente a la sofisticación de los ladrones especializados en arte.
Sobre ese trasfondo ocurrió el robo más reciente. Según información publicada por medios internacionales, delincuentes sustrajeron pinturas de Pierre-Auguste Renoir, Henri Matisse y Paul Cézanne de una importante colección privada en Italia. Los detalles sobre la identidad del propietario, la ubicación exacta del inmueble y el método utilizado para acceder a las obras no han sido confirmados de manera oficial hasta el momento.



