Un oso polar intentó atacar a una manada de morsas en el Ártico y terminó siendo repelido por la colonia, en un enfrentamiento captado en imágenes que BBC Mundo describió como «una auténtica batalla de titanes». El episodio, difundido en las últimas horas, ilustra una dinámica de depredación que ocurre con frecuencia en las regiones polares, aunque rara vez queda registrada con esta claridad.
El oso, que actuó en solitario, se aproximó al grupo con la intención de cazar. Las morsas, sin embargo, respondieron de manera coordinada. Lejos de dispersarse, la manada se mantuvo unida y utilizó su tamaño colectivo y sus colmillos para hacer retroceder al depredador. El resultado fue la retirada del oso sin haber conseguido su objetivo.