El partido ante Bonzi no fue el debut dominante que muchos esperaban del argentino. El francés, un jugador competitivo en el circuito, le planteó problemas que obligaron a Cerúndolo a mantenerse concentrado durante todo el encuentro. La victoria llegó, pero después de sufrir. Ese tipo de triunfos, los que se consiguen cuando el juego no fluye con naturalidad, suelen ser los que más valor tienen en una campaña larga.
Un argentino en la élite del cemento
El avance de Cerúndolo tiene resonancia especial para el tenis argentino. En un deporte donde los representantes del país históricamente se destacaron en polvo de ladrillo, ver a un jugador nacional competir de igual a igual en cemento frente a rivales del top del ranking es una señal de evolución. Indian Wells es, además, el primer Masters 1000 de la temporada en superficie dura al aire libre, lo que le da un valor adicional como termómetro del estado de forma de los jugadores.
Con la clasificación a la tercera ronda asegurada, Cerúndolo enfrentará un nuevo desafío en un torneo que históricamente premia la consistencia por encima de los destellos individuales. El argentino llega a esa instancia con la confianza de haber superado un partido difícil, aunque también con la advertencia de que su nivel deberá mejorar si quiere seguir avanzando en el cuadro.
La victoria ante Bonzi es un paso. Lo que venga después dirá más sobre el momento real del tenista porteño en esta temporada.
Fuentes: La Nación, Clarín