Cincuenta años después del último viaje humano a la Luna, la NASA lanzó la misión Artemis II, rompiendo medio siglo de silencio tripulado en el espacio profundo. La paradoja es llamativa: la humanidad tiene hoy más tecnología que nunca, pero tardó cinco décadas en volver a enviar personas más allá de la órbita terrestre baja.
El vuelo no aterrizará en la superficie lunar. Artemis II es una misión de sobrevuelo: la cápsula Orion y sus cuatro tripulantes rodearán la Luna y regresarán a la Tierra, repitiendo en esencia la trayectoria del Apollo 13, aunque esta vez con el objetivo de salir bien. Es un paso de prueba antes de que Artemis III intente el alunizaje, previsto para los próximos años.



