El viaje completo tiene una duración estimada de diez días. Durante ese período, la cápsula Orion no aterrizará en la superficie lunar —eso está reservado para misiones posteriores del programa Artemis— sino que completará una trayectoria de sobrevuelo que llevará a los astronautas a unos 10.000 kilómetros de la Luna antes de regresar a la Tierra. El objetivo central es probar los sistemas de la nave y verificar que el vehículo funciona correctamente con personas a bordo.
Una rutina exigente a bordo de Orion
La vida cotidiana dentro de la cápsula combina trabajo técnico con períodos de descanso estrictamente planificados. Los astronautas realizan controles continuos de los sistemas de navegación, comunicaciones y soporte vital, además de registrar datos fisiológicos propios para estudiar cómo responde el cuerpo humano durante un vuelo de esta distancia. La cápsula Orion tiene un espacio habitable considerablemente mayor al de las naves del programa Apolo, aunque sigue siendo un entorno reducido para cuatro personas durante más de una semana.
La alimentación es liofilizada y rehidratada, similar a la que se utiliza en la Estación Espacial Internacional. Los ciclos de sueño están coordinados para que al menos parte de la tripulación permanezca activa en todo momento. Las comunicaciones con el Centro de Control en Houston tienen un retardo que aumenta progresivamente a medida que la nave se aleja de la Tierra.
Artemis II es la segunda misión del programa Artemis. La primera, Artemis I en 2022, fue un vuelo no tripulado que validó la cápsula Orion y el cohete SLS en condiciones reales. El programa tiene como meta de largo plazo instalar una estación orbital lunar llamada Gateway y, eventualmente, llevar astronautas de regreso a la superficie de la Luna.
Para Argentina y el resto de América Latina, la misión tiene una dimensión simbólica particular: es la primera generación que verá a seres humanos orbitar la Luna en tiempo real, con cobertura directa y transmisiones en vivo, algo que en los años sesenta era técnicamente imposible para la mayoría del continente. El regreso de la cápsula está previsto con un amerizaje en el océano Pacífico.