Cincuenta años después de que el último ser humano pisara suelo lunar, la NASA volvió a apuntar hacia la Luna con tripulación a bordo. El cohete SLS despegó esta jornada con cuatro astronautas dentro de la cápsula Orion, en lo que representa el primer vuelo tripulado del programa Artemis y el regreso del ser humano al espacio profundo tras décadas de ausencia.
La paradoja es difícil de ignorar: la agencia espacial más poderosa del mundo tardó más de medio siglo en repetir una hazaña que logró por primera vez en 1968. Artemis II no aterrizará en la Luna, sino que realizará una órbita alrededor del satélite y regresará a la Tierra. Un viaje de aproximación, no de llegada. Para algunos, un paso necesario. Para otros, una señal de cuánto se ha ralentizado la exploración espacial humana.



